Es fácil confundirse cuando se empieza a mirar al yoga. Puede que te preocupes por si eres “adecuado” para ello, o por si alguna vez alcanzarás el nivel de habilidad que muestran algunos de los entusiastas del yoga más conocidos en las redes sociales. O tal vez hayas escuchado del “yoga caliente”, “yoga Ashtanga Vinyasa” y quedarte desconcertado. Hay cerca de 13 estilos distintos de yoga que son ampliamente practicados: Hatha, Vinyasa, Ashtanga, Iyengar, Yin, restaurativo, Kundalini, “power yoga”, y luego el “rocket yoga”, prenatal, acroyoga, y yoga aéreo; así que es fácil quedar abrumado. Muchos de estos son esotéricos y lo más probable es que no los prueben quienes llevan tiempo en el mundo del yoga; otros son compuestos o construcciones occidentales. Dicho esto, hay unos de los antes mencionados que son ideales para comenzar tu viaje por el yoga.

El Vinyasa yoga tiene que ser mencionado aquí, ya que es un derivado del Ashtanga que vino en la década de 1980 y terminó siendo más practicado que su predecesor. El Ashtanga, “power yoga” y el prana también usan muchas de las técnicas de flujo del Vinyasa. Este es el tipo de yoga para ti si lo que quieres es practicar la coordinación de tu respiración con movimientos y poses. Se trata de moverse entre posturas de manera atlética pero, igualmente, muchos profesores de Vinyasa también sugieren mantener las posturas durante más tiempo para trabajar realmente las articulaciones y la espalda, y para aumentar la capacidad atlética en general. Si quieres algo que tienda un puente entre los ejercicios de respiración, relajación y el movimiento atlético, el Vinyasa es lo mejor que hay.

El yoga Kundalini es un tipo popular de yoga entre aquellos con problemas en la espalda baja y los lumbares. Se dice que la energía kundalini es la energía que está “enrollada” en la base de la columna vertebral y necesita ser liberada. A pesar de que este es un enfoque muy específico, la práctica del yoga Kundalini puede ser disfrutada por cualquiera que quiera adentrarse al yoga con intenciones de mejorar en general su fuerza en la espalda y el core.

El yoga Bikram, que ahora es mejor conocido como “hot yoga”, está enfocado en ejercicios dentro de un ambiente artificialmente calentado cerca de 105 grados centígrados, con humedad añadida que hacen de este entrenamiento algo realmente intenso. Está pensado para sudar todas las toxinas y además darle al cuerpo una carrera atlética en general. Está enfocado en aproximadamente 26 movimientos que normalmente se hacen dos veces. Se trata de una moda muy actual y muchos gimnasios y clubes de salud ofrecen como única modalidad el “hot yoga”. Sin embargo, no es para los débiles de corazón y, como forma de yoga para principiantes, puede resultar demasiado al comienzo.

El Yin yoga es una forma de yoga ideal para quienes buscan paz y satisfacción en lugar de un entrenamiento completo. Las posturas no duran mucho (de 45 segundos a dos minutos) y, en vez de hacer todos los tipos de posturas, la mayoría de las rutinas y posturas son sentadas. La idea es que la gravedad haga su trabajo mientras tú te enfocas en tu respiración y alcances una forma de calma espiritual.

Por último, el yoga restaurativo se está convirtiendo en una forma de concentrarse en la relajación luego de las tensiones y las molestias del día. No se trata sólo de relajarse, sino de asumir el estrés y combatirlo con comodidad, un estado de clama y ejercicios de respiración. Varias oficinas y espacios de co-work dan yoga restaurativa como una manera de bienestar en el espacio laboral. Almohadas, cojines y mantas se combinan con cojines para los ojos y otros artículos de felpa para resultar realmente acogedores. Si no te quedas dormido, los movimientos son lentos y orientados a volver a un estado de paz.

Como puedes ver, hay un tipo de yoga para cada una de las mentalidades. Si estás buscando quemar energía, o solucionar tus problemas de espalda, tienes varias formas ahí mismo. Si sientes que tienes niebla mental, ídem. Antes de que empieces en tu viaje por el yoga, piensa los resultados deseados y qué quieres alcanzar antes de irte directo, para que elijas el tipo de yoga adecuado a tus metas.