Todos hemos tenido días en los que no nos sentimos “en nuestro juego”. Y a medida que envejecemos, tanto nuestro cuerpo como nuestro cerebro también envejecen. Sin embargo, si tomamos decisiones alimentarias inteligentes, podemos conservar nuestra preciosa materia gris durante más tiempo y mejorar la función cerebral. He aquí algunas opciones inteligentes para mantener nuestros cerebros en plena forma.
Se ha demostrado que los arándanos protegen al cerebro del estrés, la demencia y la enfermedad de Alzheimer. Las investigaciones también han demostrado que las dietas ricas en arándanos mejoran significativamente la capacidad de aprendizaje y las habilidades motoras.
Los aguacates, aunque se consideran una “fruta grasa”, contribuyen a un flujo sanguíneo saludable y a la disminución de la presión arterial, lo que disminuye las posibilidades de desarrollar hipertensión, que puede provocar un accidente cerebrovascular.
El pescado de aguas profundas, como el salmón, es una sabia elección de pescado de agua dulce. Es abundante en ácidos grasos esenciales omega-3, que son esenciales para una función cerebral saludable.
Los frutos secos y las semillas son buenas fuentes de vitamina E, una vitamina importante que el cerebro necesita para evitar el deterioro de las funciones cognitivas. Los anacardos, los cacahuetes, las nueces, las semillas de girasol y sésamo y las almendras son buenas opciones.
Los panes integrales, el arroz integral y la avena también contribuyen a la salud del cerebro al reducir el riesgo de enfermedades cardíacas. Al favorecer la salud del corazón y la mejora del flujo sanguíneo, el cerebro se beneficia de un excelente suministro de oxígeno y nutrientes a través del torrente sanguíneo. Los carbohidratos complejos también suministran al cerebro un flujo constante de glucosa que mejora la función cerebral. Es importante evitar los hidratos de carbono simples que se encuentran a menudo en la comida basura, porque la glucosa proporciona al cerebro un subidón de azúcar de corta duración, seguido a menudo de un bajón que le hace sentir hambre y cansancio.
El té recién hecho también contiene potentes antioxidantes, sobre todo de la clase conocida como catequinas, que también favorecen un flujo sanguíneo saludable. Dado que el té negro contiene cafeína, es importante consumirlo de forma sensata.
El chocolate negro tiene potentes propiedades antioxidantes, contiene varios estimulantes naturales que mejoran el enfoque y la concentración, y fomenta la producción de endorfinas, lo que ayuda a mejorar el estado de ánimo. De nuevo, la clave es la moderación.
